iLUXRED es un proveedor profesional de dispositivos de terapia con luz roja en China, fundado en 2020.
Los poros dilatados son uno de los problemas de piel más comunes en todo el mundo. Muchas personas prueban exfoliantes, mascarillas, tónicos e incluso tratamientos invasivos, a menudo con resultados inconsistentes. Recientemente, la terapia de luz roja ha cobrado protagonismo como una solución no invasiva para mejorar la calidad general de la piel.
Pero ¿puede realmente la terapia de luz roja reducir el tamaño de los poros?
Veamos qué muestra la investigación científica actual y qué resultados podemos esperar de manera realista.
Antes de analizar el tratamiento, es importante entender por qué los poros se ven grandes.
La visibilidad de los poros está influenciada por:
Exceso de producción de grasa (sebo)
Pérdida de elasticidad de la piel
Reducción del soporte de colágeno
Daño solar
Inflamación crónica
Envejecimiento
Los poros en sí no tienen músculos; no se abren ni se cierran. En cambio, se hacen más visibles cuando la piel circundante pierde firmeza o cuando los residuos estiran el revestimiento del poro.
Aquí es donde la terapia de luz roja adquiere relevancia.
La terapia de luz roja (normalmente longitudes de onda entre 630 y 660 nm, a veces combinadas con infrarrojo cercano de 810 a 850 nm) funciona a través de un proceso llamado fotobiomodulación .
En términos simples:
La energía de la luz penetra la piel.
Estimula las mitocondrias (los centros de energía de la célula).
La producción de ATP aumenta
Mejora la reparación y regeneración celular
Múltiples estudios revisados por pares muestran que la luz roja puede:
Estimular la producción de colágeno
Mejorar la elasticidad de la piel
Reducir la inflamación
Apoyar la cicatrización de heridas
Mejora la textura general de la piel
Estos efectos biológicos son clave para comprender cómo los poros pueden parecer más pequeños con el tiempo.
Científicamente hablando, la terapia de luz roja no reduce físicamente las estructuras porosas.
Sin embargo, las investigaciones muestran que puede mejorar el entorno de la piel circundante de varias maneras significativas:
El colágeno proporciona soporte estructural alrededor de los poros. A medida que los niveles de colágeno disminuyen con la edad, los poros pueden verse más anchos.
Estudios clínicos han demostrado que la terapia de luz roja aumenta la actividad de los fibroblastos y la síntesis de colágeno. Cuando la piel se vuelve más firme y elástica, los poros suelen verse menos estirados y menos visibles.
La inflamación causada por el acné o la irritación puede dilatar temporalmente los poros. Se ha comprobado que la luz roja tiene efectos antiinflamatorios, lo que puede ayudar a calmar el enrojecimiento y la hinchazón que acentúan la apariencia de los poros.
La textura irregular de la piel hace que los poros se noten. Al favorecer la renovación y reparación celular, la terapia de luz roja puede suavizar la piel con el tiempo, lo que resulta en una apariencia más refinada.
La conclusión clave:
La terapia de luz roja mejora la calidad de la piel , lo que indirectamente mejora el aspecto de los poros.
Las expectativas realistas son esenciales.
Basado en datos clínicos actuales y estudios de consumidores:
Mejoras iniciales de la textura: 3 a 4 semanas
Mejora visible de la firmeza: 8 a 12 semanas
Mejores resultados: uso constante de 3 a 5 veces por semana
La terapia de luz roja es acumulativa. Actúa gradualmente, favoreciendo los procesos biológicos naturales en lugar de forzar un cambio estructural rápido.
Para obtener mejores resultados, la terapia de luz roja se puede combinar con:
Exfoliación suave (para evitar la obstrucción de los poros)
Rutinas de control de grasa para pieles sebáceas
Protector solar de amplio espectro (el daño de los rayos UV agranda los poros)
Retinol por la noche (si se tolera) para favorecer la renovación del colágeno.
El uso de la terapia de luz roja después de la limpieza (sobre la piel limpia y seca) mejora la eficiencia de la penetración de la luz.
La constancia importa más que la intensidad. La sobreexposición no acelera los resultados.
La terapia de luz roja es especialmente útil para:
Piel envejecida con pérdida de colágeno
Agrandamiento leve de los poros relacionado con el acné
Piel que muestra signos tempranos de laxitud
Personas que buscan opciones no invasivas
Es posible que no reemplace los procedimientos dermatológicos avanzados como el láser fraccionado o la microaguja de radiofrecuencia para la dilatación estructural grave de los poros, pero ofrece una alternativa más segura y con menor tiempo de recuperación para una mejora gradual.
La terapia de luz roja es:
No invasivo
Sin dolor
No requiere tiempo de recuperación
Adecuado para la mayoría de los tipos de piel.
A diferencia de los tratamientos de rejuvenecimiento agresivos, apoya la barrera cutánea en lugar de alterarla.
Los dispositivos diseñados con rangos de longitud de onda clínicamente estudiados e irradiancia constante proporcionan los resultados más confiables.
La terapia de luz roja no “borra” mágicamente los poros.
Lo que hace, según creciente evidencia científica, es mejorar el soporte de colágeno, reducir la inflamación y mejorar la textura de la piel. Con el tiempo, estas mejoras biológicas pueden hacer que los poros se vean menos visibles y que la piel luzca más suave y saludable.
Para las personas que buscan un método natural, gradual y respaldado por la ciencia para mejorar la calidad general de la piel, la terapia de luz roja es un complemento atractivo para una rutina de cuidado de la piel bien estructurada.